El mensajero que entró en mi muro

Os voy a contar una historia, más bien una anécdota que me sucedió hace un par de meses.

Como muchos de vosotros, yo recibo paquetes, ya sean de amigos, de alguna tienda, o algunas sorpresas que llegan de vez en cuando… Esta vez el paquete llegó por parte de un amigo, lo esperaba, pero aún así tenía esa sensación de nervios, de ganas de abrirlo, de ver qué era…

El paquete llegó, y mi anécdota comienza aquí, a su llegada, cuando le abrí la puerta al mensajero.

Y sucedió así:

-Hola

-Hola

– ¿Eres María Bernal?

-Sí

-Firma aquí, por cierto te conozco de Facebook. ¿Sabes quién soy?

Y la cara que se me quedó, es indescriptible, en primer lugar, porque no tenía ni idea de quién era y en segundo lugar porque se sabía mi vida entera.

No supe muy bien como actuar, después de unas horas, me mandó un privado a facebook le había encantado conocerme, y entonces me di cuenta que lo había eliminado, no me fiaba mucho de él, preguntaba demasiadas cosas.

Hasta entonces aceptaba a casi todo el mundo que me pedía amistad en Facebook, en este caso además se trataba de un conocido de varias amigas, no era un total desconocido.

Nunca me había dado cuenta de cuanta información ponemos en nuestros muros, y sobretodo lo cotillas que son algunos, porque en este caso, se lo sabía todo sobre mi vida, hasta cosas que no ponía en mi muro.

Ahora cuando lo cuento  me río y es una gran anécdota, pero debo confesar que en aquel momento me asusté.

Ojalá todos los “sustos” vinieran acompañados de un paquete, y fueran así.

                                                                                                                      xoxoxoxoxoxo

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